Consejos para conservar tus alpargatas por mucho más tiempo
1. Alterna el uso entre pares
Dar un descanso entre un uso y otro ayuda a prolongar la vida útil del calzado y evita la acumulación de humedad o malos olores.
2. Nada de calor directo
Si tus alpargatas se mojan, déjalas secar de forma natural en un lugar ventilado.
Evita la luz solar intensa o el calor de secadores, ya que podrían deformar el material.
3. Usa calcetines finos en los primeros usos (opcional)
Si es la primera vez que las usas, unos calcetines finos pueden ayudarte a evitar roces y facilitar que el calzado se adapte al contorno de tus pies sin causar molestias.
4. Productos adecuados para cada tipo de tejido
Utiliza limpiadores y protectores específicos para cada material (lona, algodón, cuero, ante, etc.). Siempre haz una prueba en una pequeña zona antes de aplicarlo en toda la superficie.
5. Cuidado con superficies mojadas o rugosas
Las suelas de cuerda o materiales naturales pueden ser delicadas. Evita caminar sobre superficies húmedas, ásperas o con demasiada fricción.
6. Protege contra salpicaduras
Puedes aplicar una mezcla ligera de cola blanca y agua en las suelas y laterales para aumentar su
resistencia a la humedad. Haz siempre una prueba previa en una zona discreta.
7. Ventila después de usar
Después de usarlas, deja las alpargatas en un lugar aireado durante algunas horas antes de guardarlas. Esto ayuda a evitar olores y mantiene el frescor.
8. Limpieza suave y cuidadosa
Utiliza un paño húmedo o un cepillo de cerdas suaves para quitar el polvo y la suciedad de la superficie. Si es necesario, límpialas con agua tibia y jabón neutro, sin empapar.
9. Evita la lavadora
Las alpargatas no están diseñadas para lavados intensos. El tambor de la lavadora y el exceso de agua pueden dañar tanto el tejido como la estructura de la suela.
10. Almacénalas con cuidado
Guárdalas en un lugar seco, lejos de la luz solar directa. Si es posible, coloca papel en su interior para que conserven su forma original por más tiempo.
